TRANSFORMACIÓN DE LOS SUBPRODUCTOS DE ALMAZARA EN ABONO ORGÁNICO.

Este proyecto surgió de una iniciativa de la Cooperativa Sierra de Génave a través de la financiación de un programa europeo de desarrollo, Leader II.

La situación de la cooperativa que provocó  esta iniciativa, fueron una serie de problemas relacionados con la gestión de los subproductos generados en la almazara (el principal de los cuales es el alperujo). La alternativa más generalizada en las almazaras es la de pagar porque sean retirados, suponiendo de esta forma un coste adicional para la cooperativa. Por tanto, ante esta realidad se planteó la necesidad en la cooperativa de buscar otras alternativas de uso que no supusiese un costo añadido.

Por otra parte, al ser una cooperativa ecológica, necesita un a cantidad de materia orgánica importante para satisfacer las necesidades de abonos orgánicos de los cooperativistas. En este sentido el alperujo es una fuente potencial de materia orgánica si se solucionan algunos problemas que plantea. Actualmente la situación en cuanto al uso de abonos orgánicos en la cooperativa, debido a que no existen fuentes efectivas de materia orgánica en la zona, pasa por la compra de un abono comercial con un precio bastante elevado.

Ambos hechos, unidos a una decidida voluntad por aprovechar al máximo los recursos, llevaron a la cooperativa Sierra de Génave a emprender la investigación en cuestión.

Así, el objetivo del trabajo se planteó a dos niveles, por una parte buscar un a alternativa de uso del alperujo y por otra conseguir un abono orgánico de calidad similar a la del abono actualmente usado y con u precio mejor.

En primer lugar, la técnica de compostaje elegida para adecuar el alperujo y convertirlo en un abono orgánico, ha resultado ser bastante eficaz en cuanto a que ha aminorado algunos de los problemas que tenían inicialmente el alperujo. Estos problemas iniciales eran un pH algo ácido, una conductividad eléctrica elevada, así como una textura pastosa que lo hacía difícil de manejar. El producto resultante de cinco meses de experiencia, promete mucho ya que, aún sin haber acabado el proceso de compostaje, ya presenta unos valores interesantes en cuanto al pH y la conductividad eléctrica, así como una textura granulosa que permite un fácil manejo. Además se hace patente una concentración general de los nutrientes.

En segundo lugar, un estudio de costes realizado sobre los costes de producción del compost de alperujo, dio como resultado un valor del precio del Kg. de abono que supone un ahorro del más del 50% sobre el abono comercial.

Una vez cumplidos los objetivos planteados, el siguiente paso es replantear la experiencia para comportar todo el alperujo de la campaña venidera con los criterios concluidos durante el proceso. Queda ahora afinar el proceso de compostaje, hecho que a buen seguro ocurrirá a través de la experiencia práctica futura.

La Cooperativa se plantea en estos momentos una nueva necesidad que se centra en la evaluación de la calidad de este abono orgánico. Esta es la razón fundamental de haber presentado este proyecto a la convocatoria del premio de investigación Núñez de Prado, recabar fondos para emprender la segunda parte de este proyecto de investigación.

De esta forma, la Cooperativa Sierra de Génave SCA, en el caso de obtener el Premio citado conseguirá un objetivo que debería ser prioritario en todas la explotaciones agropecuarias ecológica: cerrar el ciclo de los nutrientes aprovechando al máximo los recursos de la zona.