CALIDAD AGRONÓMICA Y NUTRITIVA DEL FRESÓN ECOLÓGICO BAJO TÉCNICAS DE BIOFUMIGACIÓN Y BIOSOLARIZACIÓN

En el presente trabajo se ha estudiado la influencia de los tratamientos de desinfección del suelo mediante biofumigación y biofumigación con solarización sobre parámetros de calidad agronómica y nutricional del cultivo ecológico de fresón.

La biofumigación es la acción de las sustancias volátiles producidas en la biodegradación de la materia orgánica en el control de los patógenos de las plantas, incrementándose su eficacia cuando se incluyen en un sistema integrado de producción de cultivos (Bello et al., 1999b). Es una alternativa basada en los mismos principios que los fumigantes convencionales, con la diferencia de que los gases obtenidos son el resultado de una biodescomposición (Bello, 1998).

La solarización es un método de desinfección de suelos basado en el aumento de las temperaturas hasta niveles letales para los microorganismos, logrando una esterilización biológica de los suelos (Gomar, 1994).

El ensayo se desarrolló durante las campañas 2003/04 y 2004/05 en la finca “Flor de Doñana”, una explotación comercial ecológica certificada de Almonte (Huelva). El ensayo constaba de tres macrotúneles de 55 x 6,6 m cubiertos por un plástico térmico de 600 galgas con una vida útil de dos campañas. El material vegetal utilizado para este ensayo son plantones de la variedad de fresa Camarosa. Los tres tratamientos aplicados se distribuyeron al azar: biofumigación (BF), biofumigación más solarización (BF+S) y un tratamiento control o testigo (C).

La biofumigación se realizó con gallinaza fresca, que fue repartida a razón de 3 kg/m2. Se aplicó al terminar la campaña anterior, en el mes de agosto. Para ello se desmontaron los túneles, se deshicieron los lomos, se aplicó una capa uniforme de gallinaza y se enterró junto con los restos de plantas de fresa con la ayuda de un rotavator. Tras esto, se regó la superficie con aspersores hasta alcanzar la capacidad de campo.

En el tratamiento BF+S se realizó la biofumigación de la manera descrita anteriormente, y se colocó sobre la superficie del terreno una lámina de plástico transparente de 200 galgas que se fijó enterrando a poca profundidad los bordes. El plástico se mantuvo sobre el terreno durante los meses de mayor temperatura.

En la producción de fresón de 1ª se encontraron diferencias significativas para la campaña 2003-04 entre los tratamientos biofumigados y el tratamiento C, alcanzándose valores máximos de producción de 623,5 g planta-1 en el tratamiento BF En la campaña 2004/05 la influencia de las heladas sobre el cultivo del fresón pudo ser la causa que provocó la ausencia de diferencias significativas entre los tratamientos, a pesar de ello se siguieron obteniendo las mayores producciones con los tratamientos biofumigados, con una producción de 590,35 g planta-1 para el tratamiento de BF+S. La producción media acumulada durante las dos campañas estudiadas osciló entre los 484,8 g planta-1 en el tratamiento Cl y los 601,4 g planta-1 en el tratamiento BF+S, volviéndose a encontrar diferencias significativas entre el tratamiento C y los tratamientos biofumigados.

Para el estudio de la influencia de los tratamientos en la precocidad del cultivo se consideró producción precoz aquella obtenida desde el inicio del muestreo hasta el 15 de marzo (fecha a partir de la cual el precio percibido por el agricultor desciende entre un 35 y un 40%) y producción no precoz aquella obtenida desde el 16 de marzo al final de la cosecha. En la campaña 2004-05 no se encontraron diferencias significativas para la variable tratamiento, mientras que en la campaña anterior (2003-04)  y en la producción precoz media de ambas campañas se encontraron diferencias significativas entre el tratamiento C con 97,36 g planta-1 y el tratamiento BF+S con 133,60 g planta­-1. Esta diferencia permite afirmar que la técnica de solarización mejoró la precocidad del cultivo respecto el tratamiento control. Iguales resultados se obtuvieron en un ensayo realizado en una finca de fresón ecológica certificada en la localidad de Gibraleón para la variedad Camarosa (campaña 2003-04), en el que la BF+S mejoró significativamente la producción precoz de fresón respecto del tratamiento de BF y el C (Martínez, B., 2005).

En la producción de 2ª categoría no se encontraron diferencias significativas entre los tratamientos estudiados, pero sí entre los años 2003-04 y 2004-05 en los que la segunda campaña resultó más productiva que la anterior. Este aumento de producción puede deberse a las heladas sufridas en los meses de febrero y marzo que produjo un aumento de frutos deformados y baja maduración, que fueron destinados a fresón de 2ª categoría.

En la producción de fresón no comercial no se encontraron diferencias significativas entre los tratamientos ni entre las campañas 2003-04 y 2004-05. Para ambas esta producción no supuso más del 4% de la producción total.

Para determinar la influencia de los tratamientos aplicados en la calidad nutritiva del fruto, se determinó el contenido en azúcares (fructosa, glucosa y sacarosa) mediante cromatografía líquida de alta resolución (HPLC). La determinación de los azúcares se realizó mediante un detector del índice de refracción. Para la preparación de los extractos de fresas a analizar, los frutos escogidos deben estar maduros, lo que implica que un 75% como mínimo de la superficie sea de color rojo.

El rango de valores obtenido en los distintos azúcares osciló entre: 2,63-6,46 g/100ml (fructosa), 2,72-6,59 g/100ml (glucosa) y 2,31-6,46 g/100ml (sacarosa). Los contenidos medios determinados fueron: fructosa (4,78 ± 0,95 g/100ml), glucosa (4,70 ± 0,84 g/100ml) y sacarosa (4,47 ± 1,01 g/100ml).

El ºBrix, obtenido como suma de los tres azúcares, obtuvo unos valores que oscilaron entre 7,7-18 g/100ml, presentándose los mayores valores en la segunda fecha de muestreo (4 de junio), con una media de 14,6 g/100ml. El valor medio de ºBrix fue 13,5 g/100ml.

Los porcentajes medios de peso fresco obtenidos para cada azúcar fueron similares: 2,39% (fructosa), 2,35% (glucosa) y 2,23% (sacarosa).

Los frutos no presentaron diferencias significativas en los tratamientos aplicados para los azúcares analizados. El análisis estadístico de los datos mostró diferencias significativas en la variable fecha para la glucosa y sacarosa, aumentando su contenido en el fruto a medida que avanzó el ciclo del fresón. Los mayores contenidos medios se determinaron en el segundo muestreo (4 de junio): 5,06 g/100ml (glucosa) y 4,88 g/100ml (sacarosa).

 

Los resultados obtenidos nos permiten concluir que la biofumigación mejora la calidad agronómica del cultivo ecológico de fresón por favorecer un aumento de la productividad. Las técnicas de biofumigación y solarización aplicadas simultáneamente mejoran la calidad agronómica por aumentar la productividad y precocidad. La calidad nutritiva del fruto, expresada en contenido en azúcares, no se ve influenciada ni por la biofumigación ni por la solarización