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Ecovalia apoya la nueva imagen de la Junta de Andalucía en la lucha contra el Cambio Climático

CAM Bio, es la marca propia que la Consejería de Agricultura, Ganadería, Pesca y Desarrollo Sostenible de la Junta de Andalucía acaba de presentar para identificar sus actuaciones y concienciar a la ciudadanía contra el cambio climático, eje clave de su política ambiental, y en la que el sector BIO de Andalucía, con Ecovalia al frente, tiene mucho que aportar.

La lucha contra el cambio climático es un asunto que preocupa y en el que viene trabajando Ecovalia, la asociación profesional española de la producción ecológica, y al que se van sumando, poco a poco, distintas administraciones públicas. Prueba de ello es la apuesta presentada esta misma semana por la Consejería de Agricultura, Ganadería, Pesca y Desarrollo Sostenible de la Junta de Andalucía, que acaba de presentar una nueva imagen con el fin de poner en valor las distintas actuaciones que lleven a cabo en este sentido y concienciar a la ciudadanía sobre este problema.

En este sentido, el presidente de Ecovalia, Álvaro Barrera, asegura que esta iniciativa “es muy positiva, pues la lucha por el cambio climático es una responsabilidad colectiva en al que la Junta de Andalucía ha de abanderar las actuaciones de Andalucía. El lema CAM BIO es muy acertado, y Ecovalia desde el sector BIO lo apoya totalmente”

Barrera recuerda que, en las últimas semanas “estamos viendo cómo desde Europa ya han mostrado una clara apuesta por el sector ecológico, con la estrategia De la granja a la mesa, por la que la Comisión Europea se marca como objetivo que el 25% de la superficie agraria útil de la Unión Europea sea ecológica en 2030. Nos alegramos de que el Gobierno andaluz haya decidido hacer una gran apuesta por luchar contra los efectos del cambio climático impulsando una revolución verde. Desde Ecovalia seguimos trabajando por nuestro objetivo 2030, que no es otro que llegar al 20% del consumo ecológico y que el 30% de la superficie agraria útil sea ecológica, por lo que noticias como estas no vienen sino a confirmar que estamos en sintonía”.

La producción ecológica es el único sistema reglado para luchar contra el cambio climático, como destaca Ecovalia, por lo que esta nueva medida de la Junta de Andalucía refuerza esta idea y ayuda a concienciar a la población sobre este problema. La asociación profesional española de la producción ecológica respalda esta afirmación basándose en las conclusiones del estudio ‘Producción Ecológica Mediterránea y Cambio Climático’, realizado por la Cátedra de Producción Ecológica ‘ECOVALIA - Clemente Mata’ de la Universidad de Córdoba y editado por Ecovalia, que revela que la producción ecológica es el modelo más adecuado para adaptarse a los cambios y que contribuye a la mitigación del cambio climático.

Este estudio destierra falsos mitos y confirma la reducción de CO2, tanto en superficie como en kilo de producto. Así, el olivar es el cultivo que, por kilo de producto, recude más la huella de carbono, en más del 100%, pudiendo incluso llegar a ser negativa. Los cereales de invierno, subtropicales y cítricos también lo hacen, en más de un 42%, un 40% y un 60%, respectivamente.

El presidente de Ecovalia, Álvaro Barrera, ha señalado que “tenemos datos más que suficientes para afirmar que la alternativa está en la producción ecológica, un sistema profesional y el único reglado por una norma europea común a todos los estados miembros, que se ha demostrado que contribuye de una forma activa a frenar los efectos del Cambio Climático con la reducción de la huella de carbono. Además, la agricultura y la ganadería ecológica aseguran las especies y razas autóctonas, respetan el medio ambiente y favorecen el empleo”.

Entre las principales conclusiones de este estudio destacan: la evidencia los cultivos ecológicos contribuyen a la mitigación del cambio climático a través de la reducción en las emisiones de óxido nitroso por el uso de fertilizantes; el incremento del secuestro de carbono a través de las cubiertas vegetales; y la disminución de la huella total de carbono por kilo de producto en la mayor parte de los cultivos analizados.

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