Los procesos de simplificación normativa en la UE no deben debilitar la protección del medio ambiente ni los objetivos climáticos europeos. Así lo advierte el Comité Europeo de las Regiones, que subraya la necesidad de mantener estándares ambientales estrictos en ámbitos clave como:
Ámbitos prioritarios de protección
- La biodiversidad, asegurando su protección frente a la pérdida de ecosistemas y el deterioro ambiental.
- La contaminación, reforzando el control de emisiones y la prevención de impactos en aire, agua y suelo.
- La gestión de sustancias químicas, garantizando normas exigentes de seguridad y control en su uso y regulación.
El Comité Europeo de las Regiones subraya que la simplificación no debe traducirse en trasladar más cargas administrativas, financieras o de ejecución a las autoridades locales y regionales sin recursos suficientes ni medidas de apoyo.
Además, alerta de que los cambios propuestos en la normativa ambiental podrían rebajar el nivel de exigencia de la legislación europea y debilitar el compromiso con la contaminación cero.